Attorney General Ashley Moody News Release
October 20, 2020
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La procuradora general Moody demanda a Google por violar las leyes antimonopolio

TALLAHASSEE, Fla.—La procuradora general Ashley Moody junto con el Departamento de Justicia de los EE. UU. y otros 10 procuradores generales, presentaron una demanda civil antimonopolio en el tribunal del Distrito de Columbia para evitar que Google mantenga monopolios de manera ilegal a través de prácticas anticompetitivas y de exclusión en los mercados publicitarios de búsquedas y de búsquedas.

La procuradora general Ashley Moody dijo: “Google es una de las empresas más grandes y poderosas en el mundo. Sin importar su tamaño, todas las empresas tienen una obligación de competir de manera justa en el mercado. Nuestra investigación sobre Google reveló que el gigante tecnológico mundial supuestamente usó su tamaño y escala para construir un foso alrededor de sus mercados principales: servicios de búsquedas generales y servicios publicitarios de búsquedas.

“Creemos que la conducta de Google viola las leyes antimonopolios estatales y federales y que un resultado exitoso en este caso traerá beneficios a todos los estadounidenses incluidos los consumidores de Florida, quienes en una mayoría abrumadora usan los productos de Google todos los días”.

Como una de las compañías más ricas del planeta con un valor de mercado de $1 billón, Google es el guardián del monopolio de Internet para miles de millones de usuarios y de innumerables anunciantes de todo el mundo: incluidos millones en Florida. Durante años, Google ha representado casi el 90 % de todas las consultas de búsquedas en EE. UU. y ha usado tácticas anticompetitivas para mantener y extender sus monopolios en las búsquedas y la publicidad en las búsquedas.

Según se alega en la demanda, Google ha incurrido en una serie de acuerdos de exclusión para cerrar las principales avenidas a través de las cuales los usuarios acceden a los motores de búsquedas y por consiguiente a Internet al exigir que Google se configure como el motor por defecto o exclusivo en miles de millones de dispositivos móviles y computadoras en todo el mundo. En particular, la demanda alega que Google ha mantenido monopolios de manera ilegal en búsquedas y anuncios en las búsquedas al:

  • celebrar acuerdos de exclusividad que prohíben la instalación previa de cualquier servicio de búsqueda competidor;
  • celebrar arreglos de vinculación y de otro tipo que obligan la instalación previa de sus aplicaciones de búsqueda en ubicaciones destacadas en los dispositivos móviles y hacerlas imborrables, sin importar la preferencia del consumidor;
  • celebrar acuerdos a largo plazo con Apple que exigen que Google sea el motor de búsqueda general por defecto, y de hecho exclusivo, en el navegador de Apple de amplio uso, Safari, y otras herramientas de búsqueda de Apple; y
  • generalmente usar ganancias monopólicas para adquirir un tratamiento preferencial para su motor de búsqueda en los dispositivos, navegadores web y otros puntos de acceso a búsquedas, creando un ciclo de monopolización continuo y de autorefuerzo.

    Estas y otras prácticas anticompetitivas dañana la competencia y a los consumidores, reduciendo la capacidad para que nuevas compañías innovadoras se desarrollen, compitan y disciplinen la conducta de Google.

    Las leyes antimonopolios protegen la economía de libre mercado y prohíben que los monopolistas participen en prácticas anticompetitivas. También facultan a la procuradora general Moody, como
    parens patriae en nombre de los floridanos, para presentar causas como esta para solucionar las violaciones y reinstaurar la competencia.

    Décadas atrás, la causa del DOJ y la coalición de procuradores generales contra Microsoft reconoció que las leyes antimonopolios prohíben que los acuerdos anticompetitivos por parte de monopolistas de alta tecnología exijan un estado de instalación previa por defecto, cierren los canales de distribución para los competidores e impidan que el software se pueda eliminar. La demanda alega que Google está usando acuerdos similares para mantener y extender su propio dominio.

    La demanda alega que las prácticas anticompetitivas de Google han tenido efectos dañinos en la competencia y los consumidores. Google ha excluido a todo competidor de búsquedas significativo de ganar distribución vital y escala eliminando la competencia para la mayoría de las consultas de búsquedas en EE. UU. A través de la restricción de la competencia en las búsquedas, la conducta de Google ha dañado a los consumidores al reducir la calidad de la búsqueda: incluso en planos como la privacidad, la protección de datos y el uso de datos del consumidor, al disminuir la elección en las búsquedas y al impedir la innovación.

    Suprimir la competencia en la publicidad permite que Google tenga poder para cobrarles a los anunciantes más de lo que podría en un mercado competitivo y reducir la calidad de los servicios que les proporciona. Con esta demanda, la procuradora general Moody busca detener la conducta anticompetitiva de Google y restaurar la competencia para los consumidores estadounidenses, anunciantes y todas las compañías ahora dependientes de la economía en Internet.

    Para leer la demanda, haga clic
    aquí.

    Google es una compañía de responsabilidad limitada organizada y existente según las leyes del estado de Delaware y tiene su sede en Mountain View, California. Google es propiedad de Alphabet Inc., una empresa que cotiza en la bolsa establecida y existente según las leyes del estado de Delaware y con sede en Mountain View, California.

    Acompañan a Florida y al DOJ los procuradores generales de: Arkansas, Georgia, Kentucky, Indiana, Luisiana, Misisipi, Missouri, Montana, Carolina del Sur y Texas.